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La prueba de una reserva empieza antes del botón

Cómo pedirle a un agente que pruebe una reserva de principio a fin, con cambios de idea y cortes de conexión incluidos, hasta el mensaje que recibe la persona.

Diseño con agentes · · · 4 min de lectura
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Un formulario de reserva puede pasar sus pruebas y la reserva fallar igual. Puede pasar que el botón responda, aparezca el mensaje de éxito y la confirmación que recibe la persona muestre una hora que ya había cambiado.

Cuando le pides a un agente que pruebe una reserva, conviene que empiece antes del botón de confirmar y termine después del mensaje de confirmación. Aquí tienes cómo plantear esa prueba, qué situaciones incluir y qué evidencia pedir al final.

Imagina una reserva concreta

Imagina un taller de bicicletas que recibe reservas desde su sitio. La persona elige un servicio, busca un horario, escribe sus datos, confirma y recibe un correo.

Ese es el recorrido completo. La prueba tiene que cubrirlo entero, porque hay problemas que solo aparecen entre un paso y otro.

Usa datos como los de una persona

Pide al agente que use datos ficticios pero coherentes: un nombre, un teléfono con formato válido, una bicicleta descrita como la describiría alguien que la lleva al taller.

Un formulario lleno de «prueba» en cada campo no se parece a lo que escribe una persona. Con datos verosímiles, la prueba se parece más a lo que pasará de verdad.

Cambia de idea a mitad de camino

Supongamos que la persona elige «revisión general» para el sábado a las 10, escribe sus datos y, antes de confirmar, cambia a las 12. Después de ese cambio, la prueba hace estas preguntas:

  • ¿Sus datos siguen ahí o tiene que escribirlos otra vez?
  • ¿La pantalla de confirmación muestra las 12?
  • Si también cambia de servicio, ¿los horarios que ve siguen correspondiendo a ese servicio?

Este recorrido revela campos que se pierden, horarios que ya no corresponden y confirmaciones que conservan una elección anterior. Un formulario recién abierto, sin nada elegido, no muestra ninguno de esos problemas.

Prueba el momento incierto

Ahora la persona toca «Confirmar» y la conexión se corta. Cuando vuelve, necesita poder averiguar si tiene una reserva.

Si no puede saberlo, es razonable que reserve otra vez, y el taller termina con dos reservas para la misma bicicleta. Pide al agente que provoque ese corte a propósito y que revise los dos lados:

  • lo que ve la persona al volver: si la reserva aparece, si puede consultarla y si tocar «Confirmar» otra vez crea una segunda;
  • lo que quedó guardado: la agenda del taller, donde tiene que haber una sola reserva para esa persona.

La pantalla puede mostrar una reserva mientras la agenda guarda dos. Por eso la prueba también abre la agenda.

Este momento forma parte de la experiencia tanto como el camino sin tropiezos. Hay que provocarlo a propósito, porque en una prueba normal no ocurre.

Lee lo que recibe la persona

La prueba sigue hasta lo que la persona ve cuando vuelve la conexión y hasta el mensaje que le llega, sea un correo o una notificación. Servicio, fecha, hora y estado tienen que coincidir con su elección final.

Pide al agente que copie ese mensaje en la evidencia y lo compare con lo que se eligió en el último paso. Ahí se ve si el cambio de hora llegó hasta el final del recorrido, también después del corte.

Pocas pruebas, las que protegen el resultado

No hace falta probar cada botón por separado. Elige pocos recorridos importantes, como estos tres, y repítelos cada vez que un cambio pueda afectarlos:

  1. Reservar de principio a fin con datos verosímiles.
  2. Cambiar la hora antes de confirmar.
  3. Cortar la conexión al confirmar y volver.

Una captura del botón funcionando prueba que el botón se ve. La evidencia del recorrido completo muestra si la persona consiguió lo que vino a hacer. Pide que el agente guarde esa evidencia: los datos que usó, lo que vio en cada paso, la agenda del taller después del corte y el mensaje final.

La comprobación final

Junta las tres situaciones en una sola prueba. La persona elige una revisión general para el sábado a las 10, cambia a las 12, toca «Confirmar», la conexión se corta y vuelve. Después revisa dos cosas:

  1. En la agenda del taller hay una sola reserva para esa persona, a las 12, sin duplicado.
  2. Lo que la persona ve al volver y el mensaje que recibe muestran revisión general, sábado, 12 y la reserva confirmada.

Si se cumplen las dos, la reserva resistió el recorrido completo. Si falla cualquiera, la prueba encontró justo lo que tenía que encontrar.

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